
Las parejas atacante-perseguidor salen desde los conos situados en las esquinas cuando el atacante da el balón al pasador situado dentro de un cuadrado en el área de golpe franco. El pasador debe elegir entre pase indirecto (si el que le ha dado el pase inicial llega solo a la puerta) y lanzamiento ofensivo (si los dos jugadores están codo a codo tras su carrera hacia puerta). Si hay pase, el jugador lanza, y si marca, se coloca delantepara la siguiente carrera; si no marca, es el otro el quien tiene derecho al balón, y a la situación ventajosa de partida. Si hay lanzamiento ofensivo, obviamente es quien recupera el balón el que lo mantiene para el turno siguiente.
PROGRESIÃN: Cuando hay pase indirecto, el pasador se convierte en defensor y trata de evitar el gol, en principio con las manos en la espalda. Cuando hay lanzamiento ofensivo, el que recupera el balón lo lanza hacia el área de golpe franco para que el pasador intente cogerlo y lance a gol. El que no consigue coger el balón, trata de tocarlo, lo cual invalidael pase y le da el balón en el turno siguiente. El que coge el balón, traslanzamiento ofensivo, debe tener en cuenta la situación del pasador (ahora receptor), para lanzar el balón a un espacio libre a un lado u otro del cuadrado que ocupa.
This practice has no coaching points
This practice has no progressions
Wing players operate in the most demanding shooting position on a handball court, where acute angles and a close goalkeeper make finishing a specialist skill. This article breaks down the technique, decision-making, and training progressions that coaches need to develop elite wing finishing.
The transition from attack to defence is the most vulnerable moment in handball. This article examines the 3-second recovery principle, the specific roles players must adopt during transition, and the training scenarios that build a team's ability to recover defensive shape under pressure.
Handball demands explosive power, repeated sprint ability, and the strength to compete physically for 60 minutes. Sport-specific conditioning develops the athletic qualities that underpin elite performance.